O Cabalín 2021: finura, frescura y elegancia con gran potencial

  • Variedad: Mencía y garnacha tintorera en su mayor parte. Pequeños porcentajes de merenzao, sousón, brancellao y otras
  • Elaboración: Vendimia manual y fermentación en barricas de 500 l. El 30% de la uva se pisa con raspón a la manera tradicional y el resto se despalilla
  • Crianza: El vino realiza una crianza de 16 meses en las mismas barricas
  • Graduación: 13,5º

Todo la uva procede de una única parcela cuyas cepas fueron plantadas en 1918. Se plantaron diversas variedades como era lo habitual en la zona y la época

Así lo vemos

El vino tiene color rojo picota con reflejos azulados y capa baja, muy limpio y brillante.

La nariz se abre fragante con esencia de flores azules y rosas, aromas de arándanos y moras cremosas junto a la chispa de la fruta roja ácida, y las esencias balsámicas de la jara y la turba.

Al abrirse se ensancha y alarga permitiendo que las especias como el pimentón, las pimientas de colores y el laurel afloren alegres, entrelazadas con notas de chocolate amargo y almendras; la mineralidad se hace presente con la mina de lápiz y la piedra blanca.

Una nariz que aúna complejidad, finura frescura y elegancia.

El ataque en boca es perfecto, directo y amable. Destacamos en primer lugar la fruta roja y otras bayas del bosque, tanto frescas como en compotas, aderezadas con flores de hibiscos; evoluciona hacia la naranja sanguina y los sabores más complejos del té rojo y ligeros tostados, con presencia de especias y recuerdos de tabaco. Una cierta salinidad y toques minerales de tiza lo hacen aún más sabroso y perfumado.

Al tacto es carnoso y envolvente, sin ser pesado pues su excelente y afilada acidez lo equilibra. Tiene buena estructura e intensidad de sabor, alta persistencia y una tensión que lo alarga hasta casi el horizonte.

Recomendación de consumo:

Con indudable vocación gastronómica, tiene la capacidad de acompañar pescados grasos gracias a la frescura de su alta acidez que limpia y refresca la boca; no obstante su volumen frutal y su complejidad, tanto aromática como gustativa, lo dirigen a acompañar todo tipo de carnes, desde las más blancas a las más rojas, desde las más jovenes a las más maduras, desde las aves de granja hasta la caza mayor, pasando por las diferentes cortes y elaboraciones del cerdo ibérico, la ternera, la res y el cordero.

Lo recomendamos para su consumo inmediato o para su guarda.